“Como en
un sueño, pasó la india a caballo. Se tiró al suelo y bebió la sangre caliente.
No sé si lo hizo porque ya no podía obrar de otro modo, o como un desafío y un
signo.” (Jorge Luis Borges, Historia del
guerrero y de la cautiva, p. 51)
No hay
duda del rechazo de la vida “civilizada” por la india rubia cuando bebió la
sangre de la oveja. Quizá pudiera dicho algo, o señalado a un distancia su
rechazo, pero no, ella hizo algo increíblemente fuerte y directo. Bebió sangre; no agua, no jugo, no leche.
Sangre.
La relación
entre sangre y nosotros es algo complicada. Hemos escuchado “la sangre y los
pecados de esta generación” en algunos lugares, en que relacionamos sangre con
pecados, con manchas. Pero la sangre también es la fuerza vital. Y es por “la
sangre de Jesucristo, [que] nos limpia de todo pecado” (Juan 1:7). Aun para los
SUD es confuso.
Borges
usó sangre para representar el significado de su última idea (el anverso y el
reverso son iguales para Dios) en una manera más personal e íntima. La pérdida
de vida de la oveja en sangrar dio vida a la india al beber. Una perdió la
vida, la otra ganó la vida. Los bebes nacen con sangre y muchos dejan la vida terrenal
en sangre. Cuando la sangre corre en el cuerpo, estamos vivos, pero cuando la
sangre corre afuera del cuerpo, estamos en riesgo de morir. El valor de la
sangre cambia en la situación.
Y es así
con la civilización, la barbarie, y nosotros. Porque estamos llenos de sangre, nosotros
compartimos esa característica de la sangre: puede cambiar el significado y el
valor con la situación. Estamos bien en Roma, pero también estamos bien en el
desierto de Argentina. El daño solo viene en pensar de quitar ése simbiosis. La
belleza de ser humanos es reconocer que nosotros estamos sujetos a la
naturaleza de nuestra sangre, y la naturaleza del espíritu, que viene de Dios.
Y en
eso, somos iguales. Entiende Dios la naturaleza primitiva de nuestra sangre y
la naturaleza divina de nuestros espíritus. En esta vida, no puede existir el
uno sin el otro. En la vida que viene, no es mejor el uno que el otro.
Siempre
me hace llorar este video. Es un poco largo, pero muy emocionante. Solo quiero
que vea hasta 1:06. Si tiene el tiempo, disfrútalo todo.

No comments:
Post a Comment