Thursday, March 28, 2013

Locura


“…pues mi obsesión por el cumplimiento exacto de determinados deberes había sido siempre un muro de contención contra el que se estrellaba la locura que permanecía en estado latente en algún punto de mi alma. Temí que la situación anormal que me estaba tocando vivir alimentara esa parte de mí de la que llevo años defendiéndome.” (Manolo G Urbina, Papel Mojado, Juan José Millás, p 133)

Todos nosotros vivimos con un cierto nivel de locura. No me refiero solamente a los que tienen OCD o trastorno bipolar. No todo lo que hacemos va a ser completamente razonable.

El hecho de que Manolo esta consiente de su locura me hace pensar que él no está tan loco de lo que pensábamos. La necesidad de sentir en control no es algo extraño o malo. Yo digo que alguien que esta consiente de su locura es más sano que alguien que no reconoce su locura.

En la película Silver Linings Playbook, el personaje Pat (Bradley Cooper), que tiene varios problemas mentales, es encarcelado por atacar el amante de su esposa. En el clip que sigue, Pat, después que es librado del cárcel, conoce por primera vez el personaje Tiffany (Jennifer Lawrence), que también tiene muchos problemas mentales.


(Ponga mute en el 21 segundo, Pat deja caer una bomba F…)

En el clip, parece que Pat y Tiffany están completamente locos, pero durante el curso de la película, vemos que Pat y Tiffany son más razonables que sus familiares porque ellos reconocen su propia locura y toman pasos para controlarla. Ellos dos son honestos y francos, y no traten de esconder su verdadero ser. Los locos verdaderos son los quienes que pueden reconocer su locura. Quizá no debo recomendar la película Siliver Linings Playbook ya que tiene una clasificación R, pero es muy buena en demonstrar la necesidad de autoevaluar.

Reconozco que existen algunas cosas que hago yo que otros dirían que son locuras. Pero el hecho de que reconozco mis debilidades quiere decir que estoy en una posición para controlármelas. Locura verdadera es la locura fuera del control.

Defiendo Manolo porque él, por lo menos, actúa en una manera para controlar su locura. El reconocimiento de locura es el primer paso en vivir una vida sana.

Thursday, March 21, 2013

¿Quieres agua o agua agua?


“Llovía con más intensidad. La calle estaba, pues, desierta y húmeda, como la vida de algunos.” (Manolo G Urbina, Papel Mojado, Juan José Millás, p 71)

El uso de agua en obras literarias es ubico y diverso. La cosa más impresionante del agua es su capacidad de manejar diferentes situaciones e iluminar el significado de cosas oscuras. Claro, hemos visto el uso del agua como bautismo, pero el agua hace más que limpiar. El estado del agua en la escena es importante.

El uso de agua por Millás en esta parte de la novela sirve como contraste entre el ambiente y el narrador. Al entrar de la casa de Teresa anteriormente, Manolo tenía esperanza de haber averiguado información importantísima para seguir en la investigación del asesino, pero perdió su esperanza durante la conversación. Al salir de la casa, la lluvia podría haber sido fresca, rejuvenecedora, limpiadora al narrador Manolo en este tiempo de incertidumbre, pero al notar la calle “desierta y húmeda”, nosotros notamos que su vida de él es, ahora, desierta y húmeda. El estado de la calle, más por el estado del agua (lloviendo) que cualquier otra cosa, convirtió nuestro amigo en una de las vidas desiertas.

La película nueva “Warm Bodies” se trata de un zombi que aprende a ser humano otra vez por medio del amor. ¿Qué hay en la escena cuando el zombi completa su transformación a ser humano? Agua. (Y una chica, claro.) Pero el punto es que esta agua era diferente que los otros estados de agua de antes. Cuando el zombi estaba triste, estaba lloviendo. Pero esa lluvia no lo limpió/no lo cambió porque este tipo de agua (lluvia) no tenía las condiciones necesarias para causar el cambio. Entonces ¿en qué estado era el agua cuando se convirtió en ser humano? Un lago placido, perfecto, lleno de potencial, misterioso. La diferencia entre el agua pacífica y el agua cayendo tumultuosamente del cielo era la conversión en ser humano.



Y así que el progreso de un zombi depende en agua, nuestro amigo Monolo G Urbina es afectado por el agua a un nivel más que se da cuenta. La próxima vez que vemos agua en esta novela, seamos conscientes del estado del agua y el resultado estado de Monolo.

Thursday, March 14, 2013

Donde sueños se hacen reales


“The industry of the Absolute Fake gives a semblance of truth to the myth of immortality through the play of imitations and copies, and it achieves the presence of the divine in the presence of the natural.” (Umberto Eco, “City of Robots”, Travels in Hyperreality, pg. 56)

El fracaso de Eco en su descripción de Disneyland y las otras ciudades de robots es pensar que Disneyland trata de ser más de lo que es. Al entender que Disneyland existe por un propósito muy específico (además de hacernos gastar nuestro dinero), vemos que la utilidad de estas ciudades de robots no es hacer las copias de realidad mejores que la realidad sino crear un ambiente que nos provee chances de experimentar fuera del posible, o sea, expandir nuestra realidad.

Yo vengo de una familia muy humilde (no soy uno de los “one percenters”), y no hay posibilidad ninguna que vaya yo a la África. Tampoco voy a cruzar el río Misisipi, o pasar por las montañas Alpes. La mejor manera de conocer el mundo venia de libros. Hasta que llegue a Disneyland cuando tenía 10 años. Ahí pude tocar un castillo, ver animales africanos exóticos, y montar trineos que cruzaban los Alpes. Aunque las atracciones eran copies de realidad, las emociones eran reales y las memorias que creí con mi familia me han quedado.

El cerebro humano es algo muy complicado. Las químicas y señalitas eléctricas que controla el cerebro tienen un orden. El cerebro envía químicas y señalitas eléctricas cuando se estimula, sean esos estímulos reales o artificiales. En este sentido, el efecto de ser asustado por un hipopótamo real contra un hipopótamo artificial es lo mismo: los dos estimulan el cerebro, pero los hipopótamos artificiales son más accesibles. Y encontramos la necesidad de ciudades de robots, como Disneyland: crea ambientes suficientemente reales para proveer acceso a estímulos fuera del alcance que las personas comunes.



Eco tiene puntos buenos de como lugares como Disneyland son más negocios que “donde los sueños se hacen realidad”, pero yo no tengo los fondos para cruzar el río Misisipi de Disneyland y el río Misisipi de Misisipi en el mismo día solo para notar la diferencia entre los dos. Es suficiente para mí conocer lo máximo del mundo, sea real o copia.

Thursday, March 7, 2013

No Soy Mi Cuerpo


“Como en un sueño, pasó la india a caballo. Se tiró al suelo y bebió la sangre caliente. No sé si lo hizo porque ya no podía obrar de otro modo, o como un desafío y un signo.” (Jorge Luis Borges, Historia del guerrero y de la cautiva, p. 51)



No hay duda del rechazo de la vida “civilizada” por la india rubia cuando bebió la sangre de la oveja. Quizá pudiera dicho algo, o señalado a un distancia su rechazo, pero no, ella hizo algo increíblemente fuerte y directo. Bebió sangre; no agua, no jugo, no leche. Sangre.

La relación entre sangre y nosotros es algo complicada. Hemos escuchado “la sangre y los pecados de esta generación” en algunos lugares, en que relacionamos sangre con pecados, con manchas. Pero la sangre también es la fuerza vital. Y es por “la sangre de Jesucristo, [que] nos limpia de todo pecado” (Juan 1:7). Aun para los SUD es confuso.

Borges usó sangre para representar el significado de su última idea (el anverso y el reverso son iguales para Dios) en una manera más personal e íntima. La pérdida de vida de la oveja en sangrar dio vida a la india al beber. Una perdió la vida, la otra ganó la vida. Los bebes nacen con sangre y muchos dejan la vida terrenal en sangre. Cuando la sangre corre en el cuerpo, estamos vivos, pero cuando la sangre corre afuera del cuerpo, estamos en riesgo de morir. El valor de la sangre cambia en la situación.

Y es así con la civilización, la barbarie, y nosotros. Porque estamos llenos de sangre, nosotros compartimos esa característica de la sangre: puede cambiar el significado y el valor con la situación. Estamos bien en Roma, pero también estamos bien en el desierto de Argentina. El daño solo viene en pensar de quitar ése simbiosis. La belleza de ser humanos es reconocer que nosotros estamos sujetos a la naturaleza de nuestra sangre, y la naturaleza del espíritu, que viene de Dios.

Y en eso, somos iguales. Entiende Dios la naturaleza primitiva de nuestra sangre y la naturaleza divina de nuestros espíritus. En esta vida, no puede existir el uno sin el otro. En la vida que viene, no es mejor el uno que el otro.



Siempre me hace llorar este video. Es un poco largo, pero muy emocionante. Solo quiero que vea hasta 1:06. Si tiene el tiempo, disfrútalo todo.