“…pues
mi obsesión por el cumplimiento exacto de determinados deberes había sido
siempre un muro de contención contra el que se estrellaba la locura que
permanecía en estado latente en algún punto de mi alma. Temí que la situación
anormal que me estaba tocando vivir alimentara esa parte de mí de la que llevo
años defendiéndome.” (Manolo G Urbina, Papel
Mojado, Juan José Millás, p 133)
Todos
nosotros vivimos con un cierto nivel de locura. No me refiero solamente a los
que tienen OCD o trastorno bipolar. No todo lo que hacemos va a ser completamente
razonable.
El hecho
de que Manolo esta consiente de su locura me hace pensar que él no está tan loco
de lo que pensábamos. La necesidad de sentir en control no es algo extraño o
malo. Yo digo que alguien que esta consiente de su locura es más sano que
alguien que no reconoce su locura.
En la película
Silver Linings Playbook, el personaje
Pat (Bradley Cooper), que tiene varios problemas mentales, es encarcelado por
atacar el amante de su esposa. En el clip que sigue, Pat, después que es
librado del cárcel, conoce por primera vez el personaje Tiffany (Jennifer
Lawrence), que también tiene muchos problemas mentales.
(Ponga mute en el 21 segundo, Pat deja caer una
bomba F…)
En el
clip, parece que Pat y Tiffany están completamente locos, pero durante el curso
de la película, vemos que Pat y Tiffany son más razonables que sus familiares
porque ellos reconocen su propia locura y toman pasos para controlarla. Ellos
dos son honestos y francos, y no traten de esconder su verdadero ser. Los locos
verdaderos son los quienes que pueden reconocer su locura. Quizá no debo
recomendar la película Siliver Linings
Playbook ya que tiene una clasificación R, pero es muy buena en demonstrar
la necesidad de autoevaluar.
Reconozco
que existen algunas cosas que hago yo que otros dirían que son locuras. Pero el
hecho de que reconozco mis debilidades quiere decir que estoy en una posición para
controlármelas. Locura verdadera es la locura fuera del control.
Defiendo
Manolo porque él, por lo menos, actúa en una manera para controlar su locura.
El reconocimiento de locura es el primer paso en vivir una vida sana.
